Por José Santa._
Lic.en trabajo social/Magister en innovación e investigación educativa
El desarrollo rural dominicano enfrenta el reto de superar la fragmentación institucional y avanzar hacia una visión integral del territorio.
Este artículo propone una transformación estructural sustentada en la ciencia del desarrollo rural territorial y en las capacidades académicas instaladas en el país. A partir del referente de Costa Rica, plantea la creación del INDER-RD como mecanismo para articular políticas, recursos y servicios dirigidos a las comunidades rurales.
La propuesta trasciende la protección del suelo y coloca en el centro a las personas que habitan y producen en los territorios. Integra titulación, financiamiento, asistencia técnica, investigación y transferencia tecnológica bajo una lógica institucional unificada. Una propuesta estratégica que invita a repensar el campo dominicano y a convertir la articulación institucional en una verdadera política de Estado.
UNA PROPUESTA ESTRUCTURAL DESDE LA CIENCIA DEL DESARROLLO TERRITORIAL PARA UNIFICAR LAS POLÍTICAS DE ESTADO DEL CAMPO Y SUPERAR EL ENFOQUE DEL SUELO.
A partir del año 2025, el despliegue de la Maestría en Ciencias de Desarrollo Rural Territorial impulsada de manera conjunta por el Ministerio de la Presidencia, el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)— ha marcado un hito fundamental en la constitución de capacidades instaladas para el Estado dominicano.
La visión epistemológica de los maestrantes que integran esta cohorte inicial trasciende la visión agrocéntrica tradicional; su enfoque está cimentado en la comprensión del desarrollo territorial como una construcción social endógena y multidimensional, donde confluyen variables económicas,ambientales, político-institucionales y culturales.
Este proceso de alta especialización científica está preparando a una nueva generación de profesionales capaces de intervenir con rigor y pertinencia en el territorio nacional. Es, precisamente, bajo esta matriz académica y cognitiva que emerge la presente propuesta técnica, concebida como un instrumento de transferencia desconocimiento para superar la fragmentación del sector y avanzar hacia un modelo integrado en la republica dominicana.
Para un pequeño productor del sur profundo o de la línea noroeste,la estructura estatal actual actúa como un rompecabezas.
Si necesita regularizar su propiedad, acude al Instituto Agrario Dominicano (IAD);si requiere asistencia técnica, depende del Ministerio de Agricultura;para un microcrédito asociativo, compite por fondos del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), mientras el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD),actualmente Ministerio de Hacienda y Economía, diseña planes de ordenamiento territorial centralizados.
Esta dispersión atomiza el gasto público y eleva drásticamente los costos operativos.Ante este desorden estructural, el benchmarking internacional ofrece el modelo del Instituto de Desarrollo Rural de Costa Rica (INDER)como referente idóneo.
Constituido como entidad descentralizada con patrimonio exclusivo, el INDER registró una ejecución presupuestaria auditada del 97.07% en el año 2024 y alcanzó un histórico 100% de ejecución real en el año 2025, impactando deforma directa a 189,861 familias rurales mediante un modelo descentralizado de Consejos Territoriales con fuerza vinculante.
EL DIAGNÓSTICO DE LA FRAGMENTACIÓN Y EL REFERENT E INTERNACIONA L
Costa Rica se consolida como el único país de la región en contar con un marco jurídico e institucional diseñado exclusivamente para la gestión y el desarrollo rural territorial, Ley N.° 9036,

