Millonarias inversiones para enfrentar los problemas del tránsito

La congestión vehicular, los accidentes de tránsito y las dificultades de movilidad continúan siendo algunos de los principales desafíos de las ciudades dominicanas. Para intentar enfrentar esta situación, el país ha recurrido durante los últimos años a importantes financiamientos internacionales destinados tanto a reformas institucionales como a la construcción de nuevas infraestructuras de transporte.

Entre 2019 y 2024 fueron aprobados diversos contratos de préstamos que, en conjunto, representan alrededor de 2,000 millones de dólares destinados a mejorar la movilidad urbana, fortalecer la seguridad vial y desarrollar sistemas de transporte masivo en distintas regiones del país.

El primer financiamiento para aplicar la Ley de Tránsito

Uno de los primeros acuerdos importantes fue firmado en diciembre de 2019 entre el Estado dominicano y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto de 250 millones de dólares.

Este financiamiento estuvo vinculado directamente a la implementación de la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Para acceder a los recursos, el país debía demostrar avances concretos en varias reformas institucionales.

Entre las condiciones establecidas figuraban la puesta en funcionamiento del Observatorio de Seguridad Vial, la creación de unidades especializadas para investigar accidentes de tránsito bajo la Digesett, el fortalecimiento institucional del Intrant y el diseño de mecanismos para formalizar a los operadores del transporte público.

El préstamo contempla pagos semestrales que se extenderán hasta el año 2039.

La participación de Francia en el programa

En octubre de 2020, ya durante la administración del presidente Luis Abinader, se firmó un nuevo convenio con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) por otros 250 millones de dólares.

Este financiamiento fue diseñado para respaldar el mismo programa impulsado por el BID, enfocado en la modernización del sistema de movilidad urbana y la seguridad vial.

La operación se realizó con una tasa fija de interés de 2.80 % anual, una condición considerada favorable debido al aumento de las tasas internacionales registrado posteriormente. Los pagos están programados desde marzo de 2025 hasta septiembre de 2039.

Un aspecto particular del acuerdo es que cualquier controversia relacionada con el contrato debe resolverse mediante arbitraje en París y bajo legislación francesa.

Una nueva etapa de financiamiento del BID

Dos años después, en octubre de 2022, el Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un nuevo préstamo por 200 millones de dólares para continuar apoyando las transformaciones del sector transporte.

En esta ocasión se exigieron metas más amplias, incluyendo avances significativos en la ejecución del Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial, la creación de regulaciones para el transporte escolar con criterios de accesibilidad y equidad, así como medidas orientadas a impulsar la electromovilidad.

Este tipo de financiamiento está condicionado al cumplimiento de compromisos específicos de política pública, por lo que los desembolsos dependen del avance de las reformas acordadas entre las partes.

El Metro de Los Alcarrizos

Además de los préstamos destinados a reformas institucionales, el país también ha obtenido recursos para obras de infraestructura de gran magnitud.

Uno de esos proyectos es la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, conocida como el Metro de Los Alcarrizos, financiada mediante un préstamo de 250 millones de dólares otorgado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Esta extensión busca conectar la zona oeste de la capital con el sistema de transporte ferroviario existente, facilitando la movilidad de miles de ciudadanos diariamente.

El financiamiento contempla un plazo de pago de 20 años desde el primer desembolso, incluyendo cinco años de gracia. La tasa de interés está vinculada al comportamiento de los mercados financieros internacionales.

El mayor financiamiento: el Monorriel de Santiago

El proyecto más ambicioso dentro de los acuerdos analizados corresponde al Monorriel de Santiago, considerado una de las principales obras de transporte masivo en desarrollo en el país.

En julio de 2024 se formalizó un contrato por 464.9 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 510 millones de dólares, con respaldo de entidades financieras internacionales y garantía del gobierno francés.

La obra contempla la construcción de una línea de aproximadamente 13 kilómetros de longitud con 14 estaciones, diseñada para movilizar cerca de 20,000 pasajeros por hora durante los períodos de mayor demanda.

El proyecto está encabezado por la empresa francesa Alstom Transport, que participa como principal integrante del consorcio responsable de la construcción y equipamiento del sistema.

El financiamiento fue acordado con una tasa fija de interés de 3.78 % anual, respaldada por mecanismos de garantía ofrecidos por el gobierno francés.

El desafío sigue siendo mejorar la movilidad

Aunque los distintos préstamos han permitido financiar reformas institucionales y grandes proyectos de transporte, el reto principal continúa siendo lograr que estas inversiones se traduzcan en mejoras perceptibles para millones de ciudadanos que diariamente enfrentan congestión vehicular, largos tiempos de desplazamiento y altos niveles de accidentalidad.

Con una inversión acumulada que ronda los 2,000 millones de dólares en los últimos años, las expectativas están centradas en que las obras y reformas actualmente en ejecución contribuyan a transformar de manera sostenible el sistema de movilidad y transporte de la República Dominicana.