El cáncer de ovario es “un enemigo silencioso”, y la mayoría de las veces las pacientes pasan meses o tal vez años consultando por problemas digestivos, urinarios o cambios hormonales hasta que se presenta esa gran masa pélvica, revela el ginecólogo oncólogo Eleazar Santana, del Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat).
La consulta al especialista sobre esta enfermedad femenina surge a propósito de que el pasado 8 del presente mes de mayo se conmemoró el Día Mundial de Cáncer de Ovario.
“Esa masa pélvica nos hace sospechar el diagnóstico, dando síntomas de ocupación, distensión abdominal, ascitis, pérdida de peso”.
Recomienda el ginecólogo que, en caso de presentar síntomas abdominales inespecíficos, urinarios, ardor, disuria, gastrointestinales, como dispepsias, náuseas; si se tienen antecedentes de riesgos y una edad que ronda los 50 o más, son señales de alerta para buscar un diagnóstico temprano.
“La edad de aparición por lo general, es después de los 50 años, y a partir de la etapa de postmenopausia”, precisa.
El cáncer de ovario
Detalla Santana que se trata de un tumor que se desarrolla a partir de las distintas capas que componen el ovario, las cuales conforman las estructuras encargadas de producir los óvulos a partir de sus folículos, las hormonas femeninas, estrógenos y progesterona, así como epiteliales, germinales y de los cordones sexuales, siendo los más frecuentes los de origen epitelial, ya que representan el 75- 80% de todos los casos.
Afirma el doctor Santana que el cáncer de ovario continúa siendo uno de los tumores ginecológicos más desafiantes en la salud de la mujer. Y, aunque no es el más frecuente, sí es uno de los que más vidas femeninas cobra, debido a que la mayoría de las veces se diagnostica en etapas avanzadas.
“La información, la educación a la población puede hacer una diferencia importante en cuanto a esta enfermedad”, indica.
Precisa el facultativo que, como en sus inicios los síntomas suelen ser muy vagos, y el 8 % de los casos se presenta en estadios muy avanzados, es de ahí que se le ha etiquetado el mote de “enemigo silencioso”.
Recomendaciones del especialista
Santana advierte a las mujeres sobre una serie de síntomas, los cuales si persisten en el tiempo, o por varias semanas, acudir al ginecólogo o médico de cabecera.
1. Distensión o aumento del volumen abdominal.
2. Sensación de plenitud rápida al ingerir alimentos.
3. Dolor o presión pelviana (bajo vientre).
4. Gases o molestias digestivas frecuentes.
5. Necesidad de orina con más frecuencia.
6. Cansancio, pérdida de peso sin explicación, alteraciones menstruales o sangrados uterinos anormales.
Santana sostiene que se añaden a dichos síntomas los antecedentes familiares de cánceres de ovario, mama o colon, mutaciones hereditarias BRCA1 y BRCA2, no haber tenido embarazos, endometriosis, obesidad, historia personal de cáncer de mama, así como el uso prolongado de anticonceptivos orales.
“Insistimos, si estas molestias aparecen y se mantienen por semanas, su cuerpo puede estar advirtiéndole riesgo”, expresa Santana.
Diagnóstico temprano
Indica el ginecólogo que el gran reto sería un diagnóstico temprano para evitar los grandes gastos y esfuerzos quirúrgicos que debe transitar una paciente con cáncer de ovario avanzado, ya que habría mayor oportunidad de sobrevida y periodo libre de la enfermedad después de tratamientos oportunos.
“Serían muy superiores, en beneficio de las usuarias un diagnóstico a tiempo”, afirma el oncólogo.
Desventajas para el diagnóstico
Revela el doctor Santana que uno de los desafíos principales de la enfermedad es que no existen pruebas de tamizaje, ni lesiones precursoras como en otras patologías malignas femeninas como el cáncer cérvico uterino, cáncer de endometriosis o el cáncer de mama.
“El uso rutinario de ultrasonografía, y marcadores tumorales, no ha demostrado beneficios, frente al gasto de salud pública y el gasto de bolsillo de las usuarias”.
“Lo que mejora es una combinación algorítmica de síntomas iniciales, evaluación clínica, imagenológica y marcadores tumorales, para lograr lo ideal, de diagnosticarlo tempranamente”.